Uno de los temas que más preocupa a padres y autoridades es el que tiene que ver con el
temprano acceso a las drogas que se puede producir en los establecimientos
educativos. El ideal para que un programa preventivo funcione, es que los docentes tengan
la capacitación necesaria para abordar este tema. Es necesario que el Estado tenga políticas
que lleguen a todas las personas y que se cumplan.
Debemos tener en cuenta que si comenzamos con la tarea desde el Jardín de Infantes, con
participación de los padres, podríamos tener una sociedad prevenida. Se debe promover la
seguridad en sí mismo, el análisis de los propios actos y la reflexión.
Existen dos tipos diferentes de prevención en el campo de las drogas: La Prevención
Específica y la Prevención Inespecífica.
Prevención Específica: El alumno busca información referida a los temas que se tocaran,
se realizan trabajos prácticos, se invita a instituciones, profesionales de la medicina etc.
para evacuar dudas concretas. Se trabaja sobre valores, prejuicios, verdades y fantasías
sobre el uso de drogas legales e ilegales. Debe tenerse en cuenta que surgirá algún tipo de
demanda por parte de alguno de los participantes y hay que estar preparado para dar
respuesta.
Siempre que surja un pedido encubierto o concreto de ayuda, de un participante o
referencie datos sobre algún familiar en problemas, deberá buscarse la forma de abordar la
problemática en un ámbito íntimo para proteger al individuo que trae la inquietud. El
médico clínico, el psicólogo y el grupo de autoayuda como Alcohólicos Anónimos o
Narcóticos Anónimos, son el paso siguiente para las preocupaciones personales que surjan.
Prevención Inespecífica: Los docentes incentivan al alumno a realizar tareas comunitarias.
Trabajar con los más necesitados. Crear programas de ayuda donde la decisión surja del
alumno creando así la seguridad en sí mismo, la conciencia de la realidad que lo circunda y
la comprensión y tolerancia por el otro.
Es conveniente ocupar el tiempo libre con estas actividades y otras como eventos
deportivos, artísticos, competencia de supervivencia donde deban interactuar y apoyarse
entre ellos para lograr objetivos. Crear proyectos y códigos de convivencia elaborados por
los propios alumnos, donde se busque el respeto de los derechos de cada uno y se cumpla
con las obligaciones. El establecimiento escolar es el espacio ideal para que el alumno
manifieste sus capacidades. Es fundamental desarrollar el cuidado del propio cuerpo,
buscando siempre despertar en el alumno el respeto por sí mismo, ya que podrá luego
respetar a los demás.
De esta manera se estará trabajando sobre la autoestima, los valores, la identidad, etc. Las
posibilidades que surgen en la prevención inespecífica de drogas son realmente amplias,
principalmente si se trata de ocupar el tiempo libre de la sociedad en riesgo.
De esta manera el establecimiento escolar se convierte en un centro preventivo no solo de
las drogas, sino de toda actitud que dañe al individuo y a la sociedad en la que está. Cuantos
más establecimientos educativos se sumen individualmente a este tipo de planes, más
comunidades serán beneficiadas.
Es necesario, que el adolescente pueda adoptar actitudes sanas frente a situaciones de
peligro, de esta manera deja de ser un objeto, para convertirse en un ser que toma sus
propias decisiones, sin necesidad de quedar bien.
Según una noticia publicada en un diario de Córdoba, los docentes pueden acceder a una
guía para enfrentar a las drogas en la escuela:
Consejos.
1. Si el estudiante consume. Convocar al docente con mayor empatía con el alumno.
Propiciar una charla entre los dos, en un lugar íntimo. Mantener una actitud calma y segura,
elegir preguntas abiertas, pero no sobreproteger ni manifestar asombro.
2. Si algún alumno llega intoxicado a la escuela. Prestar atención a señales: si actúa raro, si
muestra indicios de violencia. Charlar con él en un sitio apartado. Se recomienda que sean
dos los docentes. Si tiene conductas que lo ponen en riesgo a él y/o a sus compañeros,
llamar a un servicio de emergencias. Deben avisar a los padres.
3. Si se encuentra droga en la escuela. Conversar con el alumno en un espacio apartado. Se
recomienda que sean tres los docentes. Pedirle que entregue la sustancia y guardarla bajo
llave. Avisar a los padres y al supervisor. Este llamará a Convivencia Escolar y a
Prevención de Adicciones. La policía, vestida de civil, retirará lo incautado. No debe
abordar al alumno.
4. Si se sospecha la venta cerca de la escuela. Denunciar. Llamar al 0800-888-3764 o a las
fiscalías especializadas en Narcotráfico. Las denuncias son anónimas. La guía puede
descargarse de www.igualdadycalidadcba.gov.ar.

Los docentes y las drogas

  • 1.
    Uno de lostemas que más preocupa a padres y autoridades es el que tiene que ver con el temprano acceso a las drogas que se puede producir en los establecimientos educativos. El ideal para que un programa preventivo funcione, es que los docentes tengan la capacitación necesaria para abordar este tema. Es necesario que el Estado tenga políticas que lleguen a todas las personas y que se cumplan. Debemos tener en cuenta que si comenzamos con la tarea desde el Jardín de Infantes, con participación de los padres, podríamos tener una sociedad prevenida. Se debe promover la seguridad en sí mismo, el análisis de los propios actos y la reflexión. Existen dos tipos diferentes de prevención en el campo de las drogas: La Prevención Específica y la Prevención Inespecífica. Prevención Específica: El alumno busca información referida a los temas que se tocaran, se realizan trabajos prácticos, se invita a instituciones, profesionales de la medicina etc. para evacuar dudas concretas. Se trabaja sobre valores, prejuicios, verdades y fantasías sobre el uso de drogas legales e ilegales. Debe tenerse en cuenta que surgirá algún tipo de demanda por parte de alguno de los participantes y hay que estar preparado para dar respuesta. Siempre que surja un pedido encubierto o concreto de ayuda, de un participante o referencie datos sobre algún familiar en problemas, deberá buscarse la forma de abordar la problemática en un ámbito íntimo para proteger al individuo que trae la inquietud. El médico clínico, el psicólogo y el grupo de autoayuda como Alcohólicos Anónimos o Narcóticos Anónimos, son el paso siguiente para las preocupaciones personales que surjan. Prevención Inespecífica: Los docentes incentivan al alumno a realizar tareas comunitarias. Trabajar con los más necesitados. Crear programas de ayuda donde la decisión surja del alumno creando así la seguridad en sí mismo, la conciencia de la realidad que lo circunda y la comprensión y tolerancia por el otro. Es conveniente ocupar el tiempo libre con estas actividades y otras como eventos deportivos, artísticos, competencia de supervivencia donde deban interactuar y apoyarse entre ellos para lograr objetivos. Crear proyectos y códigos de convivencia elaborados por los propios alumnos, donde se busque el respeto de los derechos de cada uno y se cumpla con las obligaciones. El establecimiento escolar es el espacio ideal para que el alumno manifieste sus capacidades. Es fundamental desarrollar el cuidado del propio cuerpo, buscando siempre despertar en el alumno el respeto por sí mismo, ya que podrá luego respetar a los demás. De esta manera se estará trabajando sobre la autoestima, los valores, la identidad, etc. Las posibilidades que surgen en la prevención inespecífica de drogas son realmente amplias, principalmente si se trata de ocupar el tiempo libre de la sociedad en riesgo. De esta manera el establecimiento escolar se convierte en un centro preventivo no solo de las drogas, sino de toda actitud que dañe al individuo y a la sociedad en la que está. Cuantos
  • 2.
    más establecimientos educativosse sumen individualmente a este tipo de planes, más comunidades serán beneficiadas. Es necesario, que el adolescente pueda adoptar actitudes sanas frente a situaciones de peligro, de esta manera deja de ser un objeto, para convertirse en un ser que toma sus propias decisiones, sin necesidad de quedar bien. Según una noticia publicada en un diario de Córdoba, los docentes pueden acceder a una guía para enfrentar a las drogas en la escuela: Consejos. 1. Si el estudiante consume. Convocar al docente con mayor empatía con el alumno. Propiciar una charla entre los dos, en un lugar íntimo. Mantener una actitud calma y segura, elegir preguntas abiertas, pero no sobreproteger ni manifestar asombro. 2. Si algún alumno llega intoxicado a la escuela. Prestar atención a señales: si actúa raro, si muestra indicios de violencia. Charlar con él en un sitio apartado. Se recomienda que sean dos los docentes. Si tiene conductas que lo ponen en riesgo a él y/o a sus compañeros, llamar a un servicio de emergencias. Deben avisar a los padres. 3. Si se encuentra droga en la escuela. Conversar con el alumno en un espacio apartado. Se recomienda que sean tres los docentes. Pedirle que entregue la sustancia y guardarla bajo llave. Avisar a los padres y al supervisor. Este llamará a Convivencia Escolar y a Prevención de Adicciones. La policía, vestida de civil, retirará lo incautado. No debe abordar al alumno. 4. Si se sospecha la venta cerca de la escuela. Denunciar. Llamar al 0800-888-3764 o a las fiscalías especializadas en Narcotráfico. Las denuncias son anónimas. La guía puede descargarse de www.igualdadycalidadcba.gov.ar.