Los extranjerismos son palabras de otros idiomas que se incorporan al idioma nativo debido a su uso frecuente. Existen dos tipos principales de extranjerismos: superfluos o innecesarios, para los que existen equivalentes en español; y necesarios o muy extendidos, para los que no hay términos equivalentes. Los extranjerismos incorporados al español siguen las reglas de acentuación, mientras que los no adaptados conservan su grafía original.