Los intereses políticos y económicos influyen en el desarrollo de nuevas tecnologías como Internet. Originalmente desarrollada por el gobierno de EE.UU. con fines militares, Internet se ha transformado en una red comercial global impulsada por organizaciones privadas y la competencia de mercado. Ahora, tanto gobiernos como empresas buscan aprovechar las tecnologías emergentes para fines políticos y económicos.