El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad autoinmune crónica que daña los órganos, tejidos y células a través de autoanticuerpos e inmunocomplejos. Fue descrito por primera vez en el siglo XIII y recibió el nombre de "lupus" debido a las lesiones cutáneas similares a mordeduras de lobo. Tiene una etiología multifactorial que incluye factores genéticos y disminución de la tolerancia a células apoptóticas. Sus manifestaciones más comunes son