El documento describe los diferentes tipos de tropismos que permiten a las plantas adaptarse a su entorno, incluyendo el hidrotropismo, fototropismo, geotropismo y tigmotropismo. Explica que las hormonas vegetales como la auxina, la giberelina y el florigeno ayudan a las plantas a crecer y desarrollarse, permitiendo los tropismos. En particular, la auxina causa la elongación de las células, dirigiendo el crecimiento de la planta hacia la luz a través del fototropismo.