Las plantas pueden percibir estímulos del medio ambiente como la luz, la gravedad y el tacto a través de células receptoras. Estas producen hormonas como las auxinas, citoquininas y etileno que regulan procesos como el crecimiento, desarrollo y maduración. Las plantas también exhiben movimientos en respuesta a estímulos, como el fototropismo, geotropismo y nastias. Además, su floración puede estar regulada por el fotoperíodo, siendo plantas de día corto