Este documento discute la importancia de guardar el corazón y tener un pensamiento maduro en Cristo. Explica que nuestra manera de pensar nos afecta en todo y que debemos evitar una actitud de que no enfrentaremos peligros o tentaciones, en lugar de buscar la salida que Dios promete proveer. También recomienda pensar en cosas dignas, verdaderas, justas, puras, amables y de buen reporte, según enseña la Biblia.