La historia del magnetismo comienza con un pastor griego llamado Magnes que descubrió la magnetita, una piedra que atraía el hierro. Más tarde, los navegantes usaron brújulas magnéticas para navegar siguiendo los polos magnéticos de la Tierra. El magnetismo permaneció como un misterio durante mucho tiempo hasta que se descubrió que está relacionado con las corrientes eléctricas y los campos magnéticos que rodean a los imanes y a la Tierra.