La higiene bucal es fundamental para combatir la halitosis. La falta de cepillado dental y de la lengua permite el crecimiento bacteriano, causante del mal aliento. Además de mejorar los hábitos de limpieza, es importante acudir regularmente al dentista para detectar y tratar cualquier problema bucal subyacente y utilizar seda dental. La deshidratación de la boca durante la noche también puede provocar el mal aliento al despertar.