Este libro describe la experiencia del autor como un "zoquete" o mal estudiante en la escuela y cómo algunos profesores lo ayudaron a superar sus dificultades académicas. El autor argumenta que los profesores deben enfocarse en todos los estudiantes, incluidos los más problemáticos, y ser apasionados en su enseñanza para poder rescatar a los estudiantes en riesgo de fracaso escolar. También defiende que los internados pueden ser útiles para estos estudiantes al separarlos de las distracciones del