Este relato describe el momento en que una mujer descubre una puerta trasera cubierta de telarañas en el garaje de su casa. Al limpiarla, puede espiar a través de la cerradura y ve a su esposo trabajando en el patio. La visión de su esposo la llena de placer y sensaciones variadas. Cuando él la descubre espiando, ella simplemente sonríe sin dar explicaciones, prefiriendo guardar para más tarde los sentimientos que despierta en ella la visión de su esposo.