El test de Rorschach es un test proyectivo de personalidad desarrollado por Hermann Rorschach en 1921. Consiste en 10 láminas con manchas de tinta ambiguas que el sujeto debe interpretar libremente. El objetivo es analizar la personalidad, funcionamiento emocional y posibles problemas psicológicos del sujeto a través de la forma en que percibe y organiza las manchas. El test se aplica individualmente y se analizan factores como las respuestas, contenidos, tiempo de reacción y localización de las figuras percibidas.