La gestión por procesos implica un conjunto de actividades relacionadas que transforman entradas en salidas deseadas agregando valor. Los procesos deben ser definibles, repetibles y predecibles. Existen tres tipos de procesos: procesos estratégicos que permiten definir la estrategia de la organización, procesos operativos que intervienen directamente en la misión de la empresa, y procesos de apoyo que son esenciales para el funcionamiento de los procesos operativos pero no intervienen directamente en la misión.