El documento habla sobre la historicidad de las Sagradas Escrituras. Explica que fueron escritas por diversos autores inspirados por el Espíritu Santo, por lo que tienen doble autoría de Dios y los hagiógrafos. Las fechas de composición varían pero los primeros relatos se habrían escrito en torno al siglo VI a.C. en el contexto del destierro en Babilonia. También analiza la datación y procesos de escritura de los evangelios canónicos, especialmente los sinópticos.