Los medios de cultivo son esenciales para el crecimiento bacteriano, proporcionando fuentes de energía como carbono y nitrógeno, así como elementos no energéticos necesarios para el desarrollo microbiano. Existen diferentes tipos de medios clasificados por consistencia y presentación que incluyen sólidos, líquidos y semisólidos, cada uno adecuado para diversas aplicaciones en microbiología. Además, se requieren factores específicos de crecimiento y composición para permitir el desarrollo de bacterias exigentes, así como sustancias inhibidoras para el control de ciertos microorganismos.