El vino está en auge como bebida que combina placer y salud, siendo consumido en contextos sociales cada vez más informales y diversos. La investigación destaca la evolución de los consumidores, que buscan mayor conocimiento y diversidad en su elección, así como la influencia de tendencias socioculturales sobre el consumo de vino, especialmente en mercados globales emergentes. Además, se señala la necesidad de adaptación en la producción y comercialización para satisfacer las demandas de un consumidor más consciente y exigente.