El agua puede encontrarse en tres estados: líquido, sólido y gaseoso. Es fundamental para la vida y constituye el 65% del cuerpo humano. Se utiliza para beber, cocinar, limpiar, regar cultivos, producir energía, transporte y ocio. El ciclo del agua implica que se evapora de los mares, condensa en nubes y llueve sobre la tierra para alimentar ríos y lagos.