El agua es esencial para la vida, formada por diversas propiedades físicas y químicas que sustentan ecosistemas y abren oportunidades para la agricultura, industria y el consumo humano. Su ciclo incluye evaporación, condensación y precipitación, impactando climas y disponibilidades de agua dulce. La contaminación del agua, ya sea orgánica o inorgánica, representa un grave riesgo para la salud y el medio ambiente, afectando los recursos hídricos disponibles en las comunidades.