(Madrid, 1905 - 1977)
Comediógrafo y humorista español
a quien se debe la renovación del
teatro cómico de la posguerra. Su
obra maestra, Tres sombreros de
copa (escrita en 1932 pero no
estrenada hasta 1952), supuso una
ruptura radical con el humor
tradicional, al atacar tanto los
tópicos estilísticos como las
convenciones sociales,
distorsionando el enfoque
costumbrista por medio de un
deslumbrante ingenio verbal y una
sátira fresca y libre. En su
producción posterior continuó
siendo fiel a su visión iconoclasta,
aunque hizo concesiones al público
rebajando el tono crítico.
Miguel Mihura realizó estudios superiores y, a título
personal, estudió también lenguas extranjeras, dibujo,
pintura y música. En su juventud fue dibujante y
periodista en revistas cómicas, aunque siempre
frecuentó los ambientes teatrales. Al igual que Enrique
Jardiel Poncela, sus inicios estuvieron determinados por
las corrientes vanguardistas, y en especial por Ramón
Gómez de la Serna. Bajo el pseudónimo de Miguel
Santos, colaboró en las revistas madrileñas Buen
Humor, Cosquillas, Muchas gracias, Gutiérrez y,
durante la guerra civil, en La ametralladora,
escondiéndose, por miedo a represalias, bajo otro
pseudónimo, Lilo.
En 1941 fundó La Codorniz, famosa revista semanal de
la posguerra, que dirigió hasta 1946. La revista se
impuso por su comicidad nueva, ilógica y surrealista
que, con la denominación de "humor codornicesco",
caracterizó también la producción teatral del autor.
Mihura fue además guionista de más de veinticinco
películas, entre ellas Bienvenido Mr. Marshall, dirigida
por Luis García Berlanga en 1952.
Estrenada en el Teatro Español de
Madrid el 24 de noviembre de
1952, la anécdota de Tres
sombreros de copa es
extremadamente sencilla: Dionisio
duerme en una pensión su última
noche antes de casarse, cuando
irrumpe en la habitación un grupo
de bailarinas de varietés y
organizan una juerga noctámbula
que durará hasta la madrugada y
que casi terminará con los sanos
proyectos del protagonista. Se
plantea la oposición que hay entre
el mundo falso y sumamente
estrecho de la burguesía de
provincias y la libertad (quizá falsa
también) de ese otro modo de vida
que es el de las artistas,
entregadas a la sorpresa de cada
nuevo día.
Lo verdaderamente nuevo en
esta obra es el absurdo
aparente de numerosas
situaciones y diálogos. Para
evidenciar los rasgos
tragicómicos de la vida y
poner en duda la validez de
los conceptos sobre los que
la cultura oficial basaba su
propia seguridad, el autor
recurrió a la estrategia de
destruir la solidez semántica
del lenguaje, negando la
lógica a través de un sutil e
inexorable juego de
referencias surreales y de
asociaciones inverosímiles.
La problemática presente en Tres sombreros de copa, es decir, el conflicto entre libertad y
orden burgués, entre autenticidad y falsedad de algunos valores esenciales, reaparece, aunque
más diluida, en las obras escritas en colaboración con sus colegas de La Codorniz (J. Calvo
Sotelo en ¡Viva lo imposible! o el contable de las estrellas, 1939; Antonio Lara en Ni pobre ni
rico, sino todo lo contrario, 1943; Álvaro de Laiglesia en El caso de la mujer asesinadita, 1946)
y en obras posteriores. Entre ellas destacan también El caso de la señora estupenda, Una
mujer cualquiera, A media luz los tres (1953), El caso del señor vestido de violeta (1954)
¡Sublime decisión!, La canasta (1955), Mi adorado Juan (1956), Carlota (1957), Melocotón en
almíbar (1958), Maribel y la extraña familia (1959), El chalet de Madame Renard (1961), La
bella Dorotea (1965), Ninette y un señor de Murcia (1964), La tetera (1965) y Sólo el amor y la
luna traen fortuna (1968).
Representación de Tres sombreros de copa
La problemática presente en Tres sombreros de copa, es decir, el conflicto entre libertad y
orden burgués, entre autenticidad y falsedad de algunos valores esenciales, reaparece, aunque
más diluida, en las obras escritas en colaboración con sus colegas de La Codorniz (J. Calvo
Sotelo en ¡Viva lo imposible! o el contable de las estrellas, 1939; Antonio Lara en Ni pobre ni
rico, sino todo lo contrario, 1943; Álvaro de Laiglesia en El caso de la mujer asesinadita, 1946)
y en obras posteriores. Entre ellas destacan también El caso de la señora estupenda, Una
mujer cualquiera, A media luz los tres (1953), El caso del señor vestido de violeta (1954)
¡Sublime decisión!, La canasta (1955), Mi adorado Juan (1956), Carlota (1957), Melocotón en
almíbar (1958), Maribel y la extraña familia (1959), El chalet de Madame Renard (1961), La
bella Dorotea (1965), Ninette y un señor de Murcia (1964), La tetera (1965) y Sólo el amor y la
luna traen fortuna (1968).
Representación de Tres sombreros de copa

Miguel mihura

  • 2.
    (Madrid, 1905 -1977) Comediógrafo y humorista español a quien se debe la renovación del teatro cómico de la posguerra. Su obra maestra, Tres sombreros de copa (escrita en 1932 pero no estrenada hasta 1952), supuso una ruptura radical con el humor tradicional, al atacar tanto los tópicos estilísticos como las convenciones sociales, distorsionando el enfoque costumbrista por medio de un deslumbrante ingenio verbal y una sátira fresca y libre. En su producción posterior continuó siendo fiel a su visión iconoclasta, aunque hizo concesiones al público rebajando el tono crítico.
  • 3.
    Miguel Mihura realizóestudios superiores y, a título personal, estudió también lenguas extranjeras, dibujo, pintura y música. En su juventud fue dibujante y periodista en revistas cómicas, aunque siempre frecuentó los ambientes teatrales. Al igual que Enrique Jardiel Poncela, sus inicios estuvieron determinados por las corrientes vanguardistas, y en especial por Ramón Gómez de la Serna. Bajo el pseudónimo de Miguel Santos, colaboró en las revistas madrileñas Buen Humor, Cosquillas, Muchas gracias, Gutiérrez y, durante la guerra civil, en La ametralladora, escondiéndose, por miedo a represalias, bajo otro pseudónimo, Lilo. En 1941 fundó La Codorniz, famosa revista semanal de la posguerra, que dirigió hasta 1946. La revista se impuso por su comicidad nueva, ilógica y surrealista que, con la denominación de "humor codornicesco", caracterizó también la producción teatral del autor. Mihura fue además guionista de más de veinticinco películas, entre ellas Bienvenido Mr. Marshall, dirigida por Luis García Berlanga en 1952.
  • 4.
    Estrenada en elTeatro Español de Madrid el 24 de noviembre de 1952, la anécdota de Tres sombreros de copa es extremadamente sencilla: Dionisio duerme en una pensión su última noche antes de casarse, cuando irrumpe en la habitación un grupo de bailarinas de varietés y organizan una juerga noctámbula que durará hasta la madrugada y que casi terminará con los sanos proyectos del protagonista. Se plantea la oposición que hay entre el mundo falso y sumamente estrecho de la burguesía de provincias y la libertad (quizá falsa también) de ese otro modo de vida que es el de las artistas, entregadas a la sorpresa de cada nuevo día. Lo verdaderamente nuevo en esta obra es el absurdo aparente de numerosas situaciones y diálogos. Para evidenciar los rasgos tragicómicos de la vida y poner en duda la validez de los conceptos sobre los que la cultura oficial basaba su propia seguridad, el autor recurrió a la estrategia de destruir la solidez semántica del lenguaje, negando la lógica a través de un sutil e inexorable juego de referencias surreales y de asociaciones inverosímiles.
  • 5.
    La problemática presenteen Tres sombreros de copa, es decir, el conflicto entre libertad y orden burgués, entre autenticidad y falsedad de algunos valores esenciales, reaparece, aunque más diluida, en las obras escritas en colaboración con sus colegas de La Codorniz (J. Calvo Sotelo en ¡Viva lo imposible! o el contable de las estrellas, 1939; Antonio Lara en Ni pobre ni rico, sino todo lo contrario, 1943; Álvaro de Laiglesia en El caso de la mujer asesinadita, 1946) y en obras posteriores. Entre ellas destacan también El caso de la señora estupenda, Una mujer cualquiera, A media luz los tres (1953), El caso del señor vestido de violeta (1954) ¡Sublime decisión!, La canasta (1955), Mi adorado Juan (1956), Carlota (1957), Melocotón en almíbar (1958), Maribel y la extraña familia (1959), El chalet de Madame Renard (1961), La bella Dorotea (1965), Ninette y un señor de Murcia (1964), La tetera (1965) y Sólo el amor y la luna traen fortuna (1968). Representación de Tres sombreros de copa
  • 6.
    La problemática presenteen Tres sombreros de copa, es decir, el conflicto entre libertad y orden burgués, entre autenticidad y falsedad de algunos valores esenciales, reaparece, aunque más diluida, en las obras escritas en colaboración con sus colegas de La Codorniz (J. Calvo Sotelo en ¡Viva lo imposible! o el contable de las estrellas, 1939; Antonio Lara en Ni pobre ni rico, sino todo lo contrario, 1943; Álvaro de Laiglesia en El caso de la mujer asesinadita, 1946) y en obras posteriores. Entre ellas destacan también El caso de la señora estupenda, Una mujer cualquiera, A media luz los tres (1953), El caso del señor vestido de violeta (1954) ¡Sublime decisión!, La canasta (1955), Mi adorado Juan (1956), Carlota (1957), Melocotón en almíbar (1958), Maribel y la extraña familia (1959), El chalet de Madame Renard (1961), La bella Dorotea (1965), Ninette y un señor de Murcia (1964), La tetera (1965) y Sólo el amor y la luna traen fortuna (1968). Representación de Tres sombreros de copa