Este poema modernista de Rubén Darío describe la tristeza de una princesa encerrada en su palacio. Usa un lenguaje refinado y evocador con detalles exóticos como príncipes lejanos, jardines y criaturas míticas. La princesa desea escapar de su cautiverio dorado y ser libre como una mariposa o golondrina. Finalmente, un hada anuncia la llegada de un caballero que la rescata con un beso.