El módulo 4 aborda el manejo del paciente crítico, enfocándose en la monitorización de la función respiratoria y la optimización de la oxigenación. Se destacan la importancia de la gasometría y los índices de oxigenación, como el PAFI, para evaluar el estado ventilatorio y la perfusión tisular. Además, se enfatiza la relevancia de los biomarcadores bioquímicos y la monitorización continua en la terapia intensiva para mejorar la atención y prevenir complicaciones.