EPAMINONDAS Y SU
    MADRINA
     Autoras:
   Vicky y Mora
La mamá de Epaminondas le dijo
    que fuera a la casa de la
            madrina.
La madrina le regaló un bizcocho
 y Epaminondas lo rompió a la
             mitad.
Al día siguiente la madrina le
 regaló un pan de manteca y
    en el sombrero puso la
manteca. Y como hacía mucho
calor se le chorreó la manteca
           en la cabeza.
A Epaminondas le regaló la
madrina un perro. Epaminondas
lo envolvió con hojas de parra y
  lo mojó en todos los ríos que
    encontró para mantenerlo
            fresquito.
La madrina le regaló un pan y lo
ató con una correa y lo arrastró
 por el piso y el pan quedó muy
              sucio.
Epaminondas tuvo que cuidar
seis pasteles y los pisoteó a los
         seis pasteles.
La mamá le tuvo mucha paciencia.
    Los pasteles pisoteados, la
manteca chorreada, el pan con una
 correa, el perro envuelto en hojas
  de parra. Se hartó tanto que le
 pegó en la cola y ahora no puede
  sentarse en ninguna silla ni en
  ningún lugar. ¡Tanto le duele al
       pobre Epaminondas!
Mora y Vicky

Mora y Vicky

  • 1.
    EPAMINONDAS Y SU MADRINA Autoras: Vicky y Mora
  • 2.
    La mamá deEpaminondas le dijo que fuera a la casa de la madrina.
  • 4.
    La madrina leregaló un bizcocho y Epaminondas lo rompió a la mitad.
  • 6.
    Al día siguientela madrina le regaló un pan de manteca y en el sombrero puso la manteca. Y como hacía mucho calor se le chorreó la manteca en la cabeza.
  • 8.
    A Epaminondas leregaló la madrina un perro. Epaminondas lo envolvió con hojas de parra y lo mojó en todos los ríos que encontró para mantenerlo fresquito.
  • 10.
    La madrina leregaló un pan y lo ató con una correa y lo arrastró por el piso y el pan quedó muy sucio.
  • 12.
    Epaminondas tuvo quecuidar seis pasteles y los pisoteó a los seis pasteles.
  • 14.
    La mamá letuvo mucha paciencia. Los pasteles pisoteados, la manteca chorreada, el pan con una correa, el perro envuelto en hojas de parra. Se hartó tanto que le pegó en la cola y ahora no puede sentarse en ninguna silla ni en ningún lugar. ¡Tanto le duele al pobre Epaminondas!