El Movimiento Moderno surgió en Europa en los años 1920 y 1930 como una gran innovación arquitectónica que supuso cambios trascendentales. Se basó en nuevos materiales como el hormigón armado y en principios funcionales como la planta libre. Propagó ideas sobre diseño urbano racional como las de Le Corbusier. Reunió a arquitectos de todo el mundo que buscaban definir la arquitectura moderna a través de congresos como el CIAM.