El documento discute cómo el uso excesivo de Internet puede afectar negativamente el pensamiento humano según Nicolas Carr y Vargas Llosa. Específicamente, argumentan que Internet reduce la concentración y el esfuerzo intelectual, debilitando la mente a largo plazo. También señalan que las nuevas tecnologías invaden la privacidad y cambian cómo pensamos y actuamos como individuos y sociedad.