El Imperio Inca se extendió desde el norte de Ecuador hasta el centro de Chile y abarcó una gran diversidad cultural. Aunque los incas impusieron su religión basada en deidades como Wiracocha e Inti, también respetaron las creencias de los pueblos conquistados. Tras la conquista española, América Latina se fragmentó en diferentes naciones que dividieron el antiguo Tawantinsuyo entre países como Bolivia, Perú, Ecuador y Chile. Cada nación estableció atributos como idioma oficial, religión y moneda que los