Manuel Ávila Camacho asumió la presidencia de México en 1940 con una política de unidad nacional. México entró a la Segunda Guerra Mundial en 1942 en respuesta al hundimiento de buques mexicanos por submarinos alemanes. Se estrecharon las relaciones con Estados Unidos y se realizaron reformas educativas y agrarias durante su presidencia. Ávila Camacho dejó el cargo en 1946 tras un periodo de crecimiento económico y fortalecimiento institucional en México.