La nebulización consiste en transformar una solución líquida en un aerosol fino que se inhala para mejorar la movilización de secreciones respiratorias. Está recomendado para administrar fármacos a pacientes con compromiso respiratorio o para fluidificar secreciones bronquiales difíciles de expectorar. El procedimiento implica preparar el equipo, agregar solución salina y el fármaco prescrito al nebulizador, y administrarlo al paciente en posición semisentado con mascarilla mientras inhala profundamente