El crecimiento económico es esencial para mejorar el bienestar y reducir la pobreza en Perú, donde desde 1992, la economía ha crecido un 133%. A pesar de diversos desafíos, como la crisis financiera de 2009, la economía ha experimentado un crecimiento continuo acompañado de una disminución significativa en los niveles de pobreza. A partir de 2001, la inflación ha sido la más baja en 80 años, lo cual también ha jugado un papel importante en el desarrollo económico del país.