Los pueblos originarios y campesinos de la cuenca hidrográfica del río Huancabamba-Chamaya están luchando contra el megaproyecto minero Kañariaco de la empresa canadiense Candente Cooper, que amenaza su territorio y recursos hídricos. A pesar de la represión y violaciones de derechos humanos por parte del Estado peruano, como maltratos y detenciones arbitrarias, las comunidades han manifestado su rechazo a la minería sin consentimiento y su derecho a vivir en paz. Se han reunido para articular su resistencia y exigir respeto a sus derechos y consultas comunales, reafirmando su identidad y cosmovisión ancestral.