La oposición obtuvo la mayoría del voto popular en las elecciones parlamentarias de 2010, mientras que el oficialismo obtuvo la mayoría de curules en la Asamblea Nacional. A pesar de que la oposición recibió más votos, el sistema electoral venezolano no cumple con el principio de representación proporcional establecido en la constitución, lo que llevó a una sobrerrepresentación de los estados menos poblados a favor del oficialismo.