Este documento narra la historia de Atab, un herrero de la antigua ciudad de Uruk que forjó una daga ritual para el Templo de Eanna. Mientras trabajaba, presenció un extraño fenómeno luminoso en el cielo con forma de esvástica. Inspirado por esta visión, talló una figura de bronce con ese mismo símbolo. La obra se hizo tan popular que atrajo la atención del rey Gilgamesh. Este llevó a Atab a su palacio y le prometió cualquier recompensa a cambio de