Este documento ofrece orientaciones sobre la disciplina efectiva de los niños. Enfatiza que la disciplina significa enseñar y formar al niño, no castigarlo. Sugiere que los padres establezcan comunicación con sus hijos mediante elogios positivos, comprendan sus metas y necesidades, sean constantes y mantengan una actitud positiva. También ofrece consejos sobre cómo escuchar activamente a los niños y mantener conversaciones regulares para fortalecer los vínculos familiares.