Las islas Galápagos se formaron hace 30 millones de años por actividad volcánica en el fondo marino y albergan una gran diversidad de ecosistemas y especies endémicas tanto de flora como de fauna. Sin embargo, están amenazadas por factores como la contaminación, la invasión de especies foráneas y el desarrollo urbano, lo que pone en riesgo su delicado equilibrio ecológico.