Las primeras universidades surgieron a finales del siglo XII como asociaciones libres de maestros y estudiantes que recibían privilegios de príncipes y autoridad eclesiástica. Algunas de las universidades más antiguas fueron la Universidad de Bolonia en 1119, la Universidad de Oxford en 1167 y la Universidad de Cambridge en 1209. Para el 1400 se habían creado 44 universidades en Europa, estableciéndose como instituciones educativas de alto nivel y centros del saber.