El Renacimiento se originó en Italia en el siglo XV y se extendió por Europa Occidental. Representó un cambio de paradigma con el resurgimiento del pensamiento humanista, centrado en el individuo. El arte renacentista buscó representar de manera naturalista e idealista el mundo real. El Renacimiento también trajo consigo importantes desarrollos científicos, el surgimiento de la burguesía, la consolidación de las universidades y la invención de la imprenta. Estos cambios marcaron el inicio de la Edad Moderna.