Este documento describe el Renacimiento como un período que impulsó el interés renovado en el saber y los valores clásicos. Se caracterizó por un enfoque humanista en el que el hombre se centró en sí mismo en lugar de Dios, y por avances en las artes, las ciencias y la filosofía inspirados en las culturas griega y romana. El documento también discute el desarrollo de la ciencia renacentista y el nuevo enfoque en el ser humano durante este período.