El poema reflexiona sobre la interconexión entre la vida y la muerte, explorando emociones de duelo, soledad y la búsqueda de significado en la existencia. La autora utiliza imágenes vívidas y metáforas para expresar su lucha interna y la relación compleja con su propia mortalidad y el amor. A través de un viaje poético, la voz lírica nos invita a cuestionar la naturaleza del ser y la percepción de la vida como un ciclo de constante transformación.