El documento describe las formas de gobierno y administración del Imperio Persa en el primer milenio a.C. Bajo la dinastía Aqueménida, los reyes persas gobernaron un vasto imperio desde el 559 a.C. al 330 a.C. Dario I organizó el imperio en 20 provincias llamadas satrapías, cada una gobernada por un sátrapa. Esto permitió al imperio centralizar el poder mientras permitía autonomía local. Los sátrapas recaudaban tributos en plata y tropas para el ejército imperial