El imperio persa se extendió desde Mesopotamia hasta la India en el siglo VII a.C. bajo Ciro el Grande. Alcanzó su mayor esplendor con Darío I y tenía una estructura administrativa dividida en satrapías gobernadas por sátrapas. La sociedad persa estaba estratificada con el rey en la cima y esclavos en la base. La economía dependía de tributos de las satrapías. Los hebreos se establecieron en Palestina y estuvieron gobernados por jueces y luego reyes, con una sociedad más igual