El documento relata la historia del hermano Léon Burkhard y su papel fundamental en la restauración de Parmenía, un lugar significativo para la comunidad lasaliana. Su dedicación permitió que este sitio, una vez en ruinas, se convirtiera en un símbolo de renovación y un espacio para la reflexión, vinculado a la vida de Juan Bautista de La Salle. A través de sus esfuerzos y enseñanzas, Parmenía se transformó en un centro internacional de encuentros y retiros, preservando así la esencia del legado lasaliano.