















El teatro griego, originalmente un espacio para danzas en honor a Dionisos, se compone de tres partes: el graderío para el público, la orquesta donde el coro y actores actuaban, y la escena desde donde aparecían los actores. La escena contaba con elementos como proscenio, nichos para estatuas, y dispositivos como plataformas móviles y pantallas giratorias para efectos escénicos. Ejemplos de teatros griegos bien conservados incluyen Aspendos y Afrodisias, accesibles virtualmente a través de un enlace proporcionado.















