La propiedad industrial protege invenciones, diseños industriales y marcas a través de patentes, modelos de utilidad y registros. Las patentes protegen productos, procedimientos y mejoras funcionales por un plazo de 10 a 20 años. Los modelos de utilidad protegen nuevas formas o configuraciones por 15 años. Cualquier persona puede solicitar estas protecciones siguiendo el proceso establecido en la ley.