La pedagogía de Jesús se basa en la acción en lugar de solo en la teoría. Jesús enseñó a través de parábolas y acciones concretas más que solo palabras. Alentó a sus discípulos a poner en práctica sus enseñanzas a través de acciones como enviarlos a sanar y predicar. Jesús también usó crisis y fracasos como oportunidades de crecimiento para sus discípulos.