El pensamiento divergente se puede considerar una forma de pensamiento creativo más relacionado con la imaginación que con la lógica. Fue acuñado por el psicólogo Edward De Bono, quien afirmó que es una forma de organizar los procesos mentales a través de estrategias no convencionales con el objetivo de generar ideas fuera de los patrones de pensamiento habituales. Se caracteriza por mirar los problemas desde diferentes perspectivas y puede desarrollarse con técnicas que ayudan a este tipo de pensamiento, siendo un motor de cambio personal y social