El documento reflexiona sobre la crisis actual, argumentando que no es ecológica sino política, y critica el modelo de civilización que prioriza el consumo ilimitado. Se plantea la necesidad de replantear nuestra forma de vivir, poniendo énfasis en la búsqueda de la felicidad humana sobre el hiperconsumo. El autor, Pepe Mujica, aboga por una economía que promueva relaciones humanas y solidaridad en lugar de competencia desmedida.