El documento explica cómo el sufrimiento humano proviene de las interpretaciones de la vida aprendidas en el pasado, las cuales se almacenan en el inconsciente y el consciente. El inconsciente controla los comportamientos automatizados mientras que el consciente puede cambiar las interpretaciones y hábitos con la fuerza de voluntad. Romper con las programaciones del inconsciente requiere fuerza de voluntad para actuar de manera diferente a lo aprendido en el pasado y así evitar causar dolor a otros.