El periodo prehispánico de Panamá, que abarca desde el poblamiento inicial hasta 1501, estuvo marcado por la presencia de grupos como los chibchas y otros migrantes que se dedicaban a la pesca, caza y agricultura. La evidencia arqueológica revela una rica historia de nómadas que se convirtieron en sedentarios, así como la formación de cacicazgos. La preservación de la historia y los monumentos históricos es crucial para mantener la identidad cultural del país y se propone promover la educación sobre esto en las nuevas generaciones.