Durante el periodo de integración (800 d.C. - 1535 d.C.), se desarrollaron sociedades cacicales como los señoríos Caranqui, Otavalo y Cayambi que se basaron en el intercambio económico a larga distancia y en la producción agrícola diversificada. Estos señoríos, organizados en familias ayllu, lograron poderío mediante alianzas políticas y la construcción de centros ceremoniales. Destacan por su avanzada agricultura, incluyendo técnicas de cultivo y regadío, así como prácticas culturales como la deformación craneal.