Una pila eléctrica convierte energía química en energía eléctrica a través de reacciones de oxidación y reducción entre electrodos y un electrolito. Las pilas contienen metales pesados como mercurio, cadmio y plomo que son altamente tóxicos para la salud y el medio ambiente. Cuando las pilas se desechan incorrectamente, estos metales pesados se liberan y contaminan el suelo, el agua y el aire, envenenando grandes cantidades de agua e incrementando el riesgo de cáncer y da