Los pisos antiestáticos contienen materiales conductivos que disipan la electricidad estática al suelo para proteger el equipo electrónico y personal de descargas. Se usan comúnmente en industrias y fabricas donde la estática podría dañar dispositivos sensibles. Están hechos de poliuretano, cemento u otros polímeros epóxicos que encapsulan componentes eléctricos para aislarlos de cortocircuitos, polvo y humedad.